Relación con blefaritis, orzuelos y otras inflamaciones
Frecuentemente, el ojo seco está estrechamente vinculado a problemas palpebrales como la blefaritis, que altera las glándulas sebáceas necesarias para la lágrima. Esta inestabilidad puede propiciar la aparición de un orzuelo o aumentar la vulnerabilidad ante diversas infecciones oculares. Durante la evaluación en Toluca, vigilamos que la falta de lubricación no derive en una queratitis (inflamación corneal) o que se confunda con síntomas de conjuntivitis alérgica. Asimismo, condiciones como el pterigión pueden exacerbar la sequedad, requiriendo un manejo especializado para evitar una hemorragia ocular por irritación constante o inflamaciones internas como la uveítis.
